Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede tener efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran.
Dado que el estreñimiento, muy raramente, podría ser un síntoma temprano de obstrucción del intestino, es importante que informe a su médico o farmacéutico de este síntoma antes o durante el uso de Renagel.
Se ha comunicado los siguientes efectos adversos en pacientes que tomaban Renagel:
Muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 pacientes):
náuseas, vómitos.
Frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 pacientes):
diarrea, indigestión, dolor abdominal, estreñimiento, flatulencia.
Poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 pacientes):
aumento de la acidez de la sangre.
Muy raros (pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 pacientes):
hipersensibilidad.
Frecuencia no conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles):
se han comunicado casos de prurito, erupción, dolor abdominal, movilidad intestinal lenta, inflamación de bolsas anormalmente pequeñas (denominadas divertículos) del intestino grueso, obstrucción intestinal (los signos incluyen: distensión severa, dolor abdominal, hinchazón o calambres, estreñimiento severo), rotura en la pared intestinal (los signos incluyen: dolor de estómago intenso, escalofríos, fiebre, náuseas, vómitos o abdomen dolorido o con sensibilidad),, inflamación grave del intestino grueso (los síntomas incluyen: dolor abdominal intenso, trastornos digestivos o intestinales, sangre en las heces [sangrado intestinal]) y depósito de cristales en el intestino.
Comunicación de efectos adversos:
Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico, farmacéutico o enfermero, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del sistema nacional de notificación incluido en el Apéndice V. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.