No use GLUCOSALINO HIPERTÓNICO Tecsolpar: Si usted padece:
- Hiperhidratación extracelular o hipervolemia
- Retención de líquidos y sodio
- Enfermedades graves de los riñones.
- Enfermedades del corazón.
- Hipernatremia (exceso de sodio en sangre)
- Hipercloremia (exceso de cloruro en sangre)
- Edema general o cirrosis ascítica
- Un traumatismo craneal, no debe administrarse en las 24 h. siguientes al mismo
- Diabetes descompensada u otras intolerancias conocidas a la glucosa, coma hiperosmolar, hiperglucemia e hiperlacticidemia.
Tenga especial cuidado con GLUCOSALINO HIPERTÓNICO Tecsolpar solución para perfusión.
La solución es hipertónica con una osmolaridad aproximada de 586 mosmol/l.
La perfusión de grandes volúmenes se debe hacer bajo monitorización específica en pacientes con fallos del corazón, pulmones o riñones.
Si padece descompensación cardiovascular o recibe tratamiento con corticosteroides o corticotropina.
Las sales de sodio deben administrarse con precaución a pacientes con hipertensión, fallo cardiaco, edema periférico o pulmonar, disfunción renal, preeclampsia u otras condiciones asociadas con la retención de sodio.
Debido a una función renal inmadura, prematuros y lactantes a término pueden retener un exceso de sodio. Por lo tanto, en prematuros y lactantes a término, las perfusiones repetidas de cloruro de sodio sólo se deben dar después de la determinación de los niveles de sodio séricos.
La perfusión de soluciones de glucosa está contraindicada en las primeras 24 horas después de traumatismo craneal y la concentración de glucosa en sangre debe ser monitorizada cuidadosamente durante episodios de hipertensión intracraneal.
En caso de haber sufrido ataques isquémicos agudos (disminución o ausencia de circulación en arterias), ya que la hiperglucemia se ha relacionado con un incremento en el daño isquémico cerebr al y dificultad en la recuperación Si padece diabetes o enfermedades del ri ñón su médico puede solicitar que se realicen análisis de sangre para monitorizar su estado ya que hay que controlar el balance de agua, glucosa y sales que existen en el organismo.
En diabetes las soluciones de glucosa pueden ser utilizadas siempre que le haya sido instaurado el tratamiento adecuado (insulina). La glucemia debe monitorizarse de forma regular en pacientes diabéticos y modificar los requerimientos de insulina.
Si se produce hiperglucemia, la velocidad de perfusión se deberá ajustar o administrar insulina.
En tratamientos prolongados, se debe proporcionar al paciente un tratamiento nutritivo adecuado.
Para evitar la hipopotasemia producida durante la administración parenteral prolongada de glucosalina, se le podrá adicionar potasio a la solución glucosalina, como medida de seguridad.
No administrar sangre simultáneamente utilizando el mismo equipo de perfusión debido al riesgo de pseudoaglutinación y/o hemólisis.
Embarazo: Consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar un medicamento.
Siempre que la administración sea correcta y controlada no se esperan efectos adversos durante el embarazo.
MINISTERIO DE SANIDAD,
POLÍTICA SOCIAL
E IGUALDAD
Agencia española de
medicamentos y productos sanitarios Hasta el momento no se dispone de datos epidemiológicos relevantes por lo que se recomienda que si se utiliza durante este período se haga con precaución.
Lactancia: Consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar un medicamento.
Siempre que la administración sea correcta y controlada no se esperan efectos adversos durante la lactancia.
Hasta el momento no se dispone de datos epidemiológicos relevantes por lo que se recomienda que si se utiliza durante este período se haga con precaución.
Conducción y uso de máquinas:
No procede, por las características de su empleo.
Uso de otros medicamentos
Informe a su médico o farmacéutico si está utilizand o o ha utilizado recientemente cualquier otro medicamento, incluso los adquiridos sin receta médica, homeopáticos, plantas medicinales y otros productos relacionados con la salud ya que puede ser necesario interrumpir el tratamiento o ajustar la dosis de alguno de ellos.
El cloruro de sodio presenta interacción con las sales de litio cuya excreción renal es directamente proporcional a los niveles de sodio en el organismo. De esta manera la administración de soluciones que contengan cloruro de sodio puede ac elerar la excreción renal del litio, dando lugar a una disminución de la acción terapéutica de este.
Las soluciones conteniendo glucosa pueden reducir la eficacia terapéutica de la insulina o antidiabéticos orales (biguanidas, sulfonilureas).
La administra ción junto con corticoides puede dar lugar a niveles altos de glucosa (acción hiperglucemiante) y retención de agua y sodio.
Si la administración de glucosa coincide con un tratamiento con glucósidos digitálicos (digoxina) se puede producir un aumento de la actividad digitálica existiendo el riesgo de desarrollar intoxicaciones por estos medicamentos debido a la hipopotasemia que puede provocar la administración de esta solución si no se añade potasio.
Las soluciones con glucosa no deben administrarse a tra vés del mismo equipo de perfusión que la sangre entera, por el riesgo de que se produzca hemólisis y aglutinación.
En cualquier caso el médico deberá comprobar la compatibilidad de los medicamentos añadidos.