No tome Dolomedil
- Si es alérgico al paracetamol, a la codeína o a cualquiera de los demás componentes de Dolomedil (incluidos en la sección 6)
- Si padece depresión respiratoria aguda, asma aguda o enfermedad pulmonar obstructiva crónica
- En niños y adolescentes (menores de 18 años) tras ser intervenidos de amigdalectomía o adenoidectomía que sufran apnea obstructiva del sueño
- Si es un metabolizador extenso o ultra-rápido en la conversión de codeína a morfina
- Si está dando el pecho.
Advertencias y precauciones
Es importante que utilice la dosis más pequeña que alivie el dolor y no debe exceder las dosis recomendadas en la Sección 3 – “Cómo tomar Dolomedil”. Para ello, evite tomar otros medicamentos que contengan paracetamol o codeína (usados por ejemplo, para tratar el resfriado, el dolor y la fiebre).
Tolerancia, dependencia y adicción
Este medicamento contiene codeína, que es un opioide. Puede provocar dependencia y/o adicción.
El uso repetido de opioides puede dar lugar a una menor eficacia del medicamento (acostumbrarse a él, lo que se conoce como tolerancia). El uso repetido de Dolomedil también puede provocar dependencia, abuso y adicción, lo que podría dar lugar a una sobredosis potencialmente mortal. El riesgo de estos efectos adversos puede ser mayor con una dosis más alta y un uso más prolongado.
La dependencia o la adicción pueden provocar la sensación de falta de control sobre la cantidad de medicamento que debe usar o sobre la frecuencia con la que debe usarlo.
El riesgo de dependencia o adicción varía de una persona a otra. Puede tener un mayor riesgo de dependencia o adicción a Dolomedil si:
- Usted o cualquier miembro de su familia han abusado del alcohol o han experimentado dependencia de él, de medicamentos con receta o de drogas ilegales («adicción»).
- Fuma.
- Ha tenido alguna vez problemas de humor (depresión, ansiedad o un trastorno de la personalidad) o ha seguido tratamiento instaurado por un psiquiatra por otras enfermedades mentales.
Si nota alguno de los siguientes síntomas mientras toma Dolomedil, podría ser un signo de dependencia o adicción:
- Necesita tomar el medicamento durante más tiempo del recomendado por su médico
- Necesita tomar una dosis superior a la recomendada
- Es posible que sienta la necesidad de seguir tomando el medicamento, incluso cuando no ayude a aliviar el dolor.
- Está utilizando el medicamento por motivos distintos a los prescritos, por ejemplo, «para mantener la tranquilidad» o «para ayudarle a dormir»
- Ha realizado intentos repetidos e infructuosos de dejar de usar el medicamento o controlar su uso
- Siente malestar cuando deja de usar el medicamento, y se siente mejor una vez que vuelve a tomarlo («efectos de abstinencia»)
Si nota cualquiera de estos signos, hable con su médico para determinar la mejor vía de tratamiento para usted, cuándo debe dejar el tratamiento y cómo hacerlo (ver sección 3, “Si interrumpe el tratamiento con Dolomedil”).
Consulte a su médico, farmacéutico o enfermero antes de empezar a tomar Dolomedil:
- Si tiene alguna enfermedad del corazón o pulmón y en pacientes con anemia (disminución de la tasa de hemoglobina en la sangre, a causa o no, de una disminución de glóbulos rojos), o con niveles bajos de una enzima de la sangre llamada glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, debe consultar con el médico antes de tomar el medicamento.
- Si tiene problemas de hígado (incluido el síndrome de Gilbert) o riñón o sufre malnutrición crónica o se encuentra deshidratado puede requerir una reducción de la dosis de este medicamento.
- Si tiene alguna enfermedad que afecte a la capacidad para respirar, presenta lesiones intracraneales por ejemplo debidas a una contusión en la cabeza, es asmático o con antecedentes de asma, y/o sensible además al ácido acetilsalicílico.
- Si padece alguna enfermedad del tiroides, de la próstata o estrechamiento de la uretra (ambas cursan con dificultad en la micción), insuficiencia adrenal (enfermedad de Addison) o afecciones intestinales o de la vesícula biliar.
- Si es usted una persona de edad avanzada o se siente debilitado.
- Si padece estreñimiento crónico, el uso de este medicamento puede agravar los síntomas.
- La codeína se transforma en morfina a través de una enzima en el hígado. La morfina es la sustancia activa responsable del alivio del dolor. Algunas personas pueden tener variabilidad en la actividad de esta enzima afectándolas de manera diferente. En algunas, la morfina no se produce o lo hace en cantidades muy pequeñas, obteniendo un menor efecto analgésico. Mientras que aquellas que produzcan grandes cantidades de morfina tendrán más posibilidades de presentar reacciones adversas graves. Si nota cualquiera de los siguientes efectos adversos, debe parar de tomar este medicamento y buscar ayuda médica inmediatamente: respiración lenta o superficial, confusión, somnolencia, pupilas pequeñas, náuseas y vómitos, estreñimiento, falta de apetito.
- Si consume bebidas alcohólicas puede provocar que el paracetamol produzca daño en el hígado.
- El uso prolongado o frecuente de analgésicos para tratar los dolores de cabeza puede agravar los síntomas, que no deben tratarse con dosis superiores del medicamento.
- Con la administración repetida de este medicamento puede aparecer dependencia física y tolerancia. La administración debe suspenderse gradualmente tras tratamientos prolongados.
- Si necesita tomar este medicamento durante un periodo prolongado, el tratamiento debe ser reevaluado periódicamente por parte del médico.
Si el dolor se mantiene durante más de 3 días (2 días para el dolor de garganta), empeora o aparecen otros síntomas, debe interrumpir el tratamiento y consultar al médico.
Durante el tratamiento con Dolomedil, informe inmediatamente a su médico si:
- Tiene enfermedades graves, como insuficiencia renal grave o sepsis (cuando las bacterias y sus toxinas circulan en la sangre, lo que provoca daños en los órganos), o si padece malnutrición, alcoholismo crónico o si también está tomando flucloxacilina (un antibiótico). Se ha notificado una enfermedad grave denominada acidosis metabólica (una anomalía en la sangre y los líquidos) en pacientes en estas situaciones cuando se utiliza paracetamol a dosis regulares durante un período prolongado o cuando se toma paracetamol junto con flucloxacilina. Los síntomas de acidosis metabólica pueden incluir: dificultad respiratoria grave con respiración profunda y rápida, somnolencia, sensación de malestar (náuseas) y vómitos.
- Tiene dolor o mayor sensibilidad al dolor (hiperalgesia) que no responden ante un aumento de la dosis del medicamento.
Póngase en contacto con su médico si tiene dolor abdominal intenso y posiblemente irradiado hasta la espalda, náuseas, vómitos o fiebre, ya que estos pueden ser síntomas de inflamación del páncreas (pancreatitis) y del sistema de las vías biliares.
Trastornos respiratorios relacionados con el sueño
Dolomedil puede provocar trastornos respiratorios relacionados con el sueño, como apnea del sueño (pausas respiratorias durante el sueño) e hipoxemia relacionada con el sueño (niveles de oxígeno en sangre bajos). Entre los síntomas pueden incluirse pausas en la respiración durante el sueño, despertarse por la noche por la falta de aliento, dificultad para mantener el sueño o adormecimiento excesivo durante el día. Si usted u otra persona observan estos síntomas, póngase en contacto con su médico. Su médico podría considerar la reducción de la dosis.
Interferencias con pruebas analíticas
Si le van a realizar alguna prueba analítica (incluidos análisis de sangre, orina, pruebas cutáneas que utilizan alérgenos, etc.) comunique al médico que está tomando este medicamento, ya que puede alterar los resultados de dichas pruebas.
Uso de Dolomedil con otros medicamentos
Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando o ha utilizando recientemente otros medicamentos, incluso los adquiridos sin receta.
En particular, si está utilizando medicamentos que contengan alguno de los siguientes principios activos, ya que puede ser necesario modificar la dosis o la interrupción del tratamiento de cualquiera de ellos.
El paracetamol puede tener interacciones con los siguientes medicamentos:
- Anticoagulantes orales (acenocumarol, warfarina)
- Antiepilépticos (lamotrigina, fenitoína u otras hidantoínas, fenobarbital, metilfenobarbital, primidona, carbamacepina)
- Barbitúricos (utilizados como inductores del sueño, sedantes y anticonvulsivantes)
- Antituberculosos (isoniazida, rifampicina)
- Medicamentos utilizados para el tratamiento de la gota (probenecid y sulfinpirazona)
- Propanolol (utilizado para el tratamiento de la tensión arterial alta (hipertensión) y las alteraciones del ritmo del corazón (arritmias cardiacas))
- Anticolinérgicos (medicamentos utilizados para el alivio de espasmos o calambres de estómago, intestino y vejiga)
- Metoclopramida y domperidona (utilizados para evitar las nauseas y los vómitos)
- Zidovudina (utilizado para el tratamiento de los pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana, causante del SIDA)
- Colestiramina (utilizado para disminuir los niveles de colesterol en sangre)
- flucloxacilina (antiobiótico), debido a un riesgo grave de anomalía sanguinea y fluida(denominada acidosis metabólica) que debe recibir un tratamiento urgente.
Por su parte, la codeína puede interaccionar con los siguientes medicamentos:
- Analgésicos narcóticos (utilizados para el tratamiento del dolor) como la nalbufina, buprenorfina, pentazocina
- Antidepresivos (utilizados para tratar la depresión)
- Sedantes (utilizados para tratar la depresión, la ansiedad)
- Antihistamínicos H1 sedantes (utilizados para tratar la alergia)
- Ansiolíticos (utilizados para tratar la ansiedad)
- Hipnóticos neurolépticos (utilizados para tratar el insomnio)
- Clonidina y relacionados (utilizados para tratar la hipertensión y la migraña)
- Talidomida (utilizado para tratar algunos tipos de cáncer)
- Benzodiacepinas
- Medicamentos usados para el alivio de espasmos o calambres de estómago, intestino y vejiga (anticolinérgicos).
- Gabapentina o pregabalina para tratar la epilepsia o el dolor provocado por lesiones del sistema nervioso (dolor neuropático).
No utilizar con otros analgésicos (medicamentos que disminuyen el dolor) sin consultar al médico.
El uso concomitante de codeína y de medicamentos sedantes como las benzodiacepinas o medicamentos relacionados aumenta el riesgo de somnolencia, dificultades para respirar (depresión respiratoria), coma y puede ser mortal. Por ello, el uso concomitante sólo debe considerarse cuando no sean posibles otras opciones de tratamiento.
Sin embargo, si su médico le prescribe codeína junto con medicamentos sedantes, la dosis y duración del tratamiento concomitante debe ser limitada por su médico.
Informe a su médico sobre todos los medicamentos sedantes que esté tomando y siga atentamente las recomendaciones de su médico en cuanto a la dosis. Podría ser útil informar a amigos o familiares para que estén al tanto de los signos y síntomas antes mencionados. Póngase en contacto con su médico cuando experimente tales síntomas.
Toma de Dolomedil con alimentos, bebidas y alcohol
La utilización de paracetamol en pacientes que consumen habitualmente alcohol (tres o más bebidas alcohólicas al día) puede dañar el hígado. Además el alcohol puede potenciar el efecto depresivo de la codeína. Por lo que no debe tomarse alcohol durante el tratamiento con este medicamento.
Embarazo, lactancia y fertilidad
Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.
No tome este medicamento durante la lactancia. La codeína y la morfina pasan a la leche materna.
Conducción y uso de máquinas
Dolomedil contiene codeína que puede producir somnolencia alterando la capacidad mental y/o física.
Si nota estos efectos, evite conducir vehículos o utilizar máquinas.
Dolomedil contiene aceite de ricino hidrogenado
Este medicamento puede producir molestias de estómago y diarrea porque contiene aceite de ricino hidrogenado.
Uso en deportistas: Este medicamento contiene codeína. Como consecuencia de su metabolismo, se producen algunos compuestos que pueden producir un resultado positivo en las pruebas de control de dopaje.