Composición de Amoxicilina Teva
- El principio activo es amoxicilina (trihidrato). Cada comprimido contiene 1.000 mg de amoxicilina.
- Los demás componentes son: Polivinilpirrolidona (povidona), sacarina sódica (E954), estearato de magnesio, laurilsulfato de sodio, celulosa microcristalina (E460), aroma de frambuesa (contiene glucosa y almidón de maíz).
Aspecto del producto y contenido del envase
Amoxicilina Teva 1.000 mg comprimidos se presenta en un estuche con 20 o 30 comprimidos.
Titular de la autorización de comercialización y responsable de la fabricación
Titular de la autorización de comercialización
Teva Pharma, S.L.U.
C/Anabel Segura, 11. Edificio Albatros B, 1ª planta.
28.108, Alcobendas. Madrid
España
Responsable de la fabricación:
Laboratorio Reig Jofré S.A.
C/Jarama 111
45007 Toledo
España
Fecha de la última revisión de este prospecto: Agosto 2024
La información detallada y actualizada de este medicamento está disponible en la página Web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) http://www.aemps.gob.es/
Consejo general con respecto al uso de antibióticos
Los antibióticos se usan para el tratamiento de las infecciones bacterianas. No son eficaces contra las infecciones víricas.
A veces una infección causada por bacterias no responde al tratamiento antibiótico. Una de las razones más comunes por las que esto ocurre es porque las bacterias que causan la infección son resistentes al antibiótico que se está tomando. Esto significa que las bacterias pueden sobrevivir o crecer a pesar del antibiótico.
Las bacterias pueden hacerse resistentes a los antibióticos por muchas razones. Utilizar los antibióticos adecuadamente puede reducir las posibilidades de que las bacterias se hagan resistentes a ellos.
Cuando su médico le receta un antibiótico es únicamente para tratar su enfermedad actual. Prestar atención a los siguientes consejos le ayudará a prevenir la aparición de bacterias resistentes que pueden hacer que el antibiótico no actúe:
1. Es muy importante que tome el antibiótico en la dosis adecuada, a las horas indicadas y durante el correcto número de días. Lea las instrucciones del prospecto y, si no entiende algo, pregunte a su médico o farmacéutico.
2. No debe tomar un antibiótico a no ser que se le haya recetado especialmente a usted y debe usarlo solo para la infección para la que se lo han recetado.
3. No debe tomar antibióticos que le hayan recetado a otras personas incluso si tuvieron una infección similar a la suya.
4. No debe dar antibióticos que le hayan recetado a usted a otras personas.
5. Si aún le queda antibiótico tras completar el tratamiento, entregue todos los medicamentos no utilizados a su farmacia para asegurarse de que se cumplen los requisitos de eliminación.