Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran.
Zonisamida pertenece a un grupo de medicamentos (sulfonamidas) que pueden producir reacciones alérgicas graves, exantemas graves y trastornos de la sangre, que muy rara vez pueden causar la muerte.
Póngase en contacto inmediatamente con su médico si:
• tiene dificultad respiratoria, hinchazón de cara, labios o lengua o exantema grave ya que estos síntomas pueden indicar que está teniendo una reacción alérgica grave.
• tiene signos de calentamiento excesivo: temperatura corporal alta con poca o ninguna sudoración, latido cardiaco y respiración rápidos, calambres musculares y confusión.
• ha tenido pensamientos de autolesionarse o de suicidarse. Un número pequeño de personas que recibían tratamiento con antiepilépticos como zonisamida ha tenido pensamientos de autolesionarse o de suicidarse.
• tiene dolor muscular o se encuentra débil, ya que esto puede ser un signo de destrucción muscular anormal que puede dar lugar a problemas renales.
• tiene un dolor repentino en la espalda o en el estómago, le duele al orinar o aprecia sangre en la orina, ya que esto puede ser un signo de cálculos renales.
• presenta problemas visuales como dolor de ojos o visión borrosa mientras toma zonisamida.
Póngase en contacto lo antes posible con su médico si:
• tiene un exantema inexplicable, ya que podría convertirse en un exantema más grave o descamación cutánea.
• se siente especialmente cansado o febril, tiene dolor de garganta, las glándulas inflamadas u observa que le salen hematomas con más facilidad, ya que esto puede significar que tiene un trastorno de la sangre.
• tiene signos de aumento de los niveles de ácido en la sangre: dolores de cabeza, somnolencia, dificultad respiratoria y pérdida de apetito. Puede ser necesario el control o tratamiento médico.
Su médico puede decidir que debe dejar de tomar zonisamida.
Los efectos adversos más frecuentes de zonisamida son de carácter leve. Ocurren durante el primer mes de tratamiento y a menudo disminuyen al continuar el tratamiento. En niños de 6 a 17 años, los efectos adversos fueron coherentes con los descritos a continuación, salvo las siguientes excepciones: neumonía, deshidratación, disminución de la sudoración (frecuente) y enzimas hepáticas anómalas (poco frecuente).
Efectos adversos muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas):
• agitación, irritabilidad, confusión, depresión.
• mala coordinación muscular, mareos, mala memoria, somnolencia, visión doble.
• pérdida de apetito, disminución de los niveles de bicarbonato (sustancia que evita que la sangre se vuelva ácida) en sangre.
Efectos adversos frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 10 personas):
• dificultad para dormir, pensamientos extraños o poco habituales, sensación de ansiedad o inestabilidad afectiva.
• pensamiento lento, pérdida de concentración, anomalías en el habla, sensación anormal en la piel (hormigueo), temblor, movimiento involuntario de los ojos.
• cálculos renales.
• exantemas, picor, reacciones alérgicas, fiebre, cansancio, síntomas pseudogripales, caída del cabello.
• equimosis (un pequeño hematoma causado por la sangre procedente de un vaso sanguíneo roto de la piel).
• pérdida de peso, náuseas, indigestión, dolores de estómago, diarrea (vientre suelto), estreñimiento.
• hinchazón de piernas y pies.
Efectos adversos poco frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 100 personas):
• furia, agresividad, pensamientos suicidas, intento de suicidio.
• vómitos.
• inflamación de la vesícula biliar o cálculos biliares.
• cálculos urinarios.
• infección/inflamación pulmonar, infecciones en las vías urinarias.
• niveles bajos de potasio en sangre y crisis/ataques convulsivos.
Efectos adversos muy raros (pueden afectar hasta a 1 de cada 10.000 personas):
• alucinaciones, pérdida de memoria, coma, síndrome neuroléptico maligno (incapacidad de moverse, sudores, fiebre, incontinencia), estado epiléptico (convulsiones prolongadas o repetidas).
• trastornos respiratorios, dificultad respiratoria, inflamación de los pulmones.
• inflamación del páncreas (dolor intenso de estómago o de espalda).
• problemas hepáticos, insuficiencia renal, aumento de los niveles de creatinina (un producto de desecho que normalmente los riñones deberían eliminar) en sangre.
• exantemas graves o descamación cutánea (al mismo tiempo puede encontrarse mal y tener fiebre).
• destrucción muscular anormal (puede tener dolor o debilidad muscular) que puede dar lugar a problemas renales.
• glándulas inflamadas, trastornos de la sangre (reducción en el número de células de la sangre, lo que puede hacer que sea más probable que tenga infecciones y que esté pálido, se sienta cansado y febril, y le salgan hematomas con más facilidad).
• disminución de la sudoración, temperatura corporal excesiva.
• glaucoma, que es un bloqueo del drenaje del líquido del ojo que produce un aumento de la presión interna del ojo. Puede producirse dolor de los ojos, visión borrosa o disminución de la visión y pueden ser signos de glaucoma.
Comunicación de efectos adversos
Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano: www.notificaram.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.