Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran.
La mayoría de los pacientes toleran bien zolpidem, pero algunos, especialmente, al principio del tratamiento, se encuentran algo cansados o somnolientos durante el día.
Se ha utilizado el siguiente criterio para la clasificación de la frecuencia de los efectos adversos:
Muy frecuentes: pueden afectar a más de 1 de cada 10 pacientes.
Frecuentes: pueden afectar hasta 1 de cada 10 pacientes.
Poco frecuentes: pueden afectar hasta 1 de cada 100 pacientes.
Raros: pueden afectar hasta 1 de cada 1.000 pacientes.
Muy raros: pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 pacientes.
Frecuencia no conocida: no puede estimarse a partir de los datos disponibles.
Está demostrada la relación entre los efectos adversos con la dosis. Estos efectos deberían ser menores si zolpidem se administra, inmediatamente, antes de acostarse.
Estos efectos son más frecuentes en pacientes de edad avanzada.
Trastornos del sistema inmunológico
Frecuencia no conocida: inflamación alérgica, que se puede localizar en pies, manos, garganta, labios y vías respiratorias (edema angioneurótico).
Trastornos psiquiátricos
Frecuentes: alucinaciones, agitación, pesadillas, depresión.
Poco frecuentes: estado confusional, irritabilidad, inquietud, agresividad, sonambulismo, estado de ánimo eufórico. Zolpidem puede provocar sonambulismo u otros comportamientos inusuales mientras duerme (como conducir, comer, llamar por teléfono o mantener relaciones sexuales, etc.) sin estar completamente despierto, ver sección “Advertencias y precauciones”.
Raros: cambios en el deseo sexual.
Muy raros: delirio, dependencia (la interrupción del tratamiento puede provocar síntomas de retirada o efectos de rebote).
Frecuencia no conocida: ataques de ira, psicosis, comportamiento anormal.
Trastornos del sistema nervioso
Frecuentes: somnolencia, dolor de cabeza, mareo, agravamiento del insomnio, trastornos cognitivos, tales como amnesia anterógrada (no recuerda lo sucedido mientras estuvo levantado después de tomar el medicamento). La amnesia puede asociarse con un comportamiento inapropiado.
Poco frecuentes: sensación de hormigueo, adormecimiento (parestesia), temblor, alteración de la atención, trastorno del habla.
Raros: disminución del nivel de consciencia.
Trastornos oculares
Poco frecuentes: visión doble, visión borrosa.
Raros: discapacidad visual.
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos
Muy raros: dificultad respiratoria (depresión respiratoria).
Trastornos gastrointestinales
Frecuentes: diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal.
Trastornos hepatobiliares
Poco frecuentes: aumento de las enzimas hepáticas.
Raros: daño en el hígado (lesión hepatocelular, colestásica o mixta).
Trastornos del metabolismo y de la nutrición
Poco frecuentes: trastorno del apetito.
Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
Poco frecuentes: picor, erupción cutánea, sudoración excesiva.
Raros: urticaria.
Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo
Frecuentes: dolor de espalda.
Poco frecuentes: dolor en las articulaciones (artralgia), dolor muscular (mialgia), espasmos musculares, dolor en el cuello, debilidad muscular.
Infecciones e infestaciones
Frecuentes: infección en las vías respiratorias (infección del tracto respiratorio superior e inferior).
Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
Frecuentes: fatiga.
Raros: alteraciones de la marcha, caída (predominantemente, en pacientes de edad avanzada y cuando no se han seguido las recomendaciones del médico).
Frecuencia no conocida: tolerancia al producto.
Depresión
El uso del medicamento puede desenmascarar una depresión existente. Ya que el insomnio puede ser un síntoma de la depresión, si el insomnio persiste, comuníqueselo a su médico para que evalúe su situación.
Comunicación de efectos adversos
Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico, farmacéutico o enfermero, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano: https//www.notificaram.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.