Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico. En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico.
Antes de iniciar el tratamiento y periódicamente mientras dure el tratamiento, su médico le explicará lo que puede esperar del uso de Oramorph, cuándo y cuánto tiempo necesita tomarlo, cuándo ponerse en contacto con su médico y cuándo tiene que interrumpirlo (ver también la sección «Si interrumpe el tratamiento con Oramorph).
Recuerde tomar su medicamento.
Si estima que la acción de este medicamento es demasiado fuerte o débil, comuníqueselo a su médico o farmacéutico.
La dosis depende de la intensidad del dolor y del historial previo del paciente.
Debe administrarse por vía oral, según le indique su médico.
Uso en adultos y adolescentes 13 años y mayores)
La dosis inicial usual de sulfato de morfina es de 10 - 20 mg, correspondientes a 8 - 16 gotas o 0,5 - 1 ml de solución oral, administrada cada 4 - 6 horas.
Uso en niños
La dosis máxima es de 5 - 10 mg de sulfato de morfina, correspondientes a 4 - 8 gotas o 0,25 - 0,5 ml de solución oral, administrada cada 4 horas.
Este medicamento se utilizará para niños que requieran dosis elevadas, también administradas en intervalos de 4 horas.
- No se recomienda su utilización en niños menores de 1 año.
Uso en pacientes mayores de 65 años
Debe administrarse con precaución en pacientes mayores de 65 años de edad, ya que son especialmente sensibles a efectos adversos centrales (confusión) o gastrointestinales y su función renal se encuentra reducida fisiológicamente, por lo que se requiere una reducción de la dosis inicial.
La dosis puede aumentarse bajo control médico dependiendo de la gravedad del dolor y la historia previa de requerimientos analgésicos del paciente. Un aumento de las dosis para controlar el dolor generalmente no implica un desarrollo de tolerancia.
Se recomienda una reducción de la dosis en pacientes debilitados.
La duración del tratamiento requerida por cada paciente es variable según la persistencia del dolor. Su médico le indicará la duración de su tratamiento con este medicamento. No suspenda el tratamiento antes.
Forma de administración
La solución debe añadirse a una bebida ligera inmediatamente antes de su administración.
- Cómo medir la dosis del frasco de 20 ml: Se recomienda dosificar la solución oral en gotas mediante el obturador cuentagotas incorporado. Por ejemplo:
- 4 gotas corresponden a 5 mg
- 8 gotas corresponden a 10 mg
- 16 gotas corresponden a 20 mg
- Cómo medir la dosis del frasco de 100 ml: Se recomienda dosificar la solución oral en mililitros utilizando la jeringa graduada. La jeringa no debe utilizarse para medir gotas. Por ejemplo:
- 0,25 ml corresponden a 5 mg
- 0,5 ml corresponden a 10 mg
- 1 ml corresponde a 20 mg
Si toma más Oramorph del que debe
En caso de que sufra una sobredosificación leve o moderada por morfina, los síntomas consisten en somnolencia profunda, pupilas puntiformes, descenso de la presión arterial, descenso de la temperatura corporal y disminución de la frecuencia cardíaca. Con dosis más altas, el coma viene acompañado de depresión respiratoria y falta de respiración, que pueden ser fatales.
La aparición de somnolencia es un síntoma precoz de depresión respiratoria.
Las personas que hayan tomado una sobredosis pueden sufrir neumonía por inhalación del vómito o de partículas extrañas; los síntomas pueden consistir en falta de aire, tos y fiebre.
Las personas que hayan tomado una sobredosis también pueden presentar dificultad para respirar que provoque la pérdida del conocimiento o incluso la muerte.
Si usted ha tomado más cantidad de medicamento de la que debe, consulte inmediatamente a su médico o a su farmacéutico o al Servicio de Información Toxicológica, teléfono (91) 562 04 20, indicando el medicamento y la cantidad utilizada.
Si olvidó tomar Oramorph
No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas.
Si interrumpe el tratamiento con Oramorph
No interrumpa el tratamiento con este medicamento a menos que lo apruebe su médico. Si desea interrumpir el tratamiento, pregunte a su médico cómo reducir de manera paulatina la dosis para evitar síntomas de abstinencia.
Los síntomas del síndrome de abstinencia comienzan generalmente a las pocas horas alcanzando un máximo a las 36-72 horas y remitiendo gradualmente con posterioridad. Los síntomas incluyen dolores generalizados, bostezos, dilatación de las pupilas (midriasis), lagrimeo, secreción nasal acuosa intensa (rinorrea), estornudos, temblores musculares, dolores de cabeza, debilidad, sudoración, ansiedad, irritabilidad, alteración del sueño o insomnio, desasosiego, orgasmo, dolor de estómago, anorexia, náuseas, vómitos, pérdida de peso, diarreas, deshidratación, dolor óseo, calambres abdominales y musculares, síntomas de tipo gripal, palpitaciones, aumento de la frecuencia cardíaca, de la frecuencia respiratoria, de la presión sanguínea y de la temperatura, y alteraciones vasomotoras. Los síntomas psicológicos consisten en una profunda sensación de insatisfacción, ansiedad e irritabilidad.
La morfina es un narcótico que puede utilizarse con fines no previstos (mal uso, abuso); en este contexto, el uso crónico puede conducir a una dependencia y tolerancia física y mental.
Si tiene cualquier otra duda sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.