No use Morfina B. Braun
- Si usted ha tenido alguna reacción alérgica al hidrocloruro de morfina o a cualquier otro analgésico opioide.
- Si usted padece alguna de las siguientes enfermedades:
- Enfermedades respiratorias (depresión respiratoria o enfermedad respiratoria obstructiva grave),
- Alteraciones en la coagulación sanguínea o infección en el lugar de inyección (para las vías de administración epidural e intratecal).
Advertencias y precauciones
Consulte a su médico o farmacéutico o enfermero antes de empezar a usar Morfina B. Braun.
Si usted padece alguna de las enfermedades siguientes su médico le realizará un especial control clínico:
- presión intracraneal aumentada,
- lesión cerebral,
- asma crónica,
- bajada de tensión arterial (hipotensión),
- secreción deficiente de tiroides (hipotiroidismo),
- ritmo cardiaco rápido (taquicardia supraventricular),
- hipertrofia prostática o estrechamiento del conducto uretral (estenosis uretral),
- disfunción de la vesícula biliar,
- trastornos intestinales tales como inflamación intestinal grave,
- historial de dependencia a las drogas.
Consulte a su médico o, farmacéutico o enfermero si experimenta cualquiera de los siguientes síntomas mientras usa este medicamento:
- Aumento de la sensibilidad al dolor a pesar de tomar dosis cada vez mayores (hiperalgesia). Su médico decidirá si necesita un ajuste de dosis o cambiar a un analgésico potente (ver sección 2).
- Debilidad, cansancio, apetito disminuido, náuseas, vómitos o presión arterial baja. Esto podría indicar que las glándulas suprarrenales producen una cantidad insuficiente de la hormona cortisol y es posible que tenga que tomar suplementos hormonales.
- Pérdida de la libido, impotencia, cese de la menstruación. Esto se podría deber a una menor producción de hormonas sexuales.
- Si tiene antecedentes de alcoholismo o drogadicción. Informe también a su médico si cree que está empezando a depender de Morfina B. Braun mientras está usándolo. Es posible que haya empezado a pensar demasiado sobre cuándo puede tomar la siguiente dosis, aunque no la necesite para el dolor.
- Síntomas de abstinencia o dependencia. Los síntomas de abstinencia más frecuentes se describen en la sección 3. Si aparecen, puede que su médico cambie de medicamento o modifique el intervalo entre dosis.
- Si sufre dolor abdominal superior intenso que pueda irradiarse a la espalda, náuseas, vómitos o fiebre, ya que podría tratarse de síntomas asociados a la inflamación del páncreas (pancreatitis) y de las vías biliares.
Su médico tendrá especial precaución al administrarlo en pacientes muy jóvenes, pacientes de edad avanzada, muy debilitados o con insuficiencia renal o hepática, que pueden ser más sensibles a los efectos de la morfina.
Se recomienda especial precaución con morfina:
Se ha notificado pustulosis exantemática generalizada aguda (PEGA) asociada al tratamiento con morfina. Los síntomas generalmente ocurren dentro de los primeros 10 días de tratamiento. Informe a su médico si alguna vez ha sufrido una erupción cutánea grave o descamación de la piel, ampollas y/o llagas en la boca después de tomar morfina u otros opioides. Deje de usar este medicamento y busque atención médica inmediatamente si nota alguno de los siguientes síntomas: ampollas, descamación generalizada de la piel o puntos llenos de pus (pústulas) junto con fiebre.
Trastornos respiratorios relacionados con el sueño:
Este medicamento puede causar trastornos respiratorios relacionados con el sueño, como apnea del sueño (pausas respiratorias durante el sueño) e hipoxemia relacionada con el sueño (bajo nivel de oxígeno en sangre). Los síntomas pueden incluir pausas respiratorias durante el sueño, despertar nocturno debido a disnea, dificultades para mantener el sueño o somnolencia excesiva durante el día. Si usted u otra persona observan estos síntomas, póngase en contacto con su médico. Su médico puede considerar reducir la dosis.
Tolerancia, dependencia y adicción
Este medicamento contiene morfina, que es un opioide. El uso repetido de opioides puede dar lugar a una menor eficacia del medicamento (acostumbrarse a él, lo que se conoce como tolerancia). El uso repetido de este medicamento también puede provocar dependencia, abuso y adicción, lo que podría dar lugar a una sobredosis potencialmente mortal. El riesgo de estos efectos adversos puede ser mayor con una dosis más alta y un uso más prolongado.
La dependencia o la adicción pueden provocar la sensación de falta de control sobre la cantidad de medicamento que debe usar o sobre la frecuencia con la que debe usarlo.
El riesgo de dependencia o adicción varía de una persona a otra. Puede tener un mayor riesgo de dependencia o adicción a morfina si:
- Usted o cualquier miembro de su familia ha abusado o ha tenido dependencia del alcohol de medicamentos con receta o de drogas ilegales («adicción»).
- Fuma.
- Ha tenido alguna vez problemas con su estado de ánimo (depresión, ansiedad o un trastorno de la personalidad) o ha sido tratado por un psiquiatra por otras enfermedades mentales.
Si nota alguno de los siguientes síntomas mientras toma morfina, podría ser un signo de dependencia o adicción:
- Necesita tomar el medicamento durante más tiempo del recomendado por su médico.
- Necesita tomar una dosis superior a la recomendada.
- Está utilizando el medicamento por motivos distintos a los prescritos, por ejemplo, «para mantener la tranquilidad» o «para ayudarle a dormir».
- Ha realizado intentos repetidos e infructuosos de dejar de usar el medicamento o controlar su uso
- Siente malestar cuando deja de usar el medicamento, y se siente mejor una vez que vuelve a tomarlo («efectos de abstinencia»).
Si nota cualquiera de estos síntomas, consulte a su médico para determinar la mejor vía de tratamiento para usted, incluyendo cuándo es apropiado suspender el medicamento y cómo hacerlo de forma segura (ver sección 3 «Si interrumpe el tratamiento con Morfina B. Braun».
La interrupción brusca de un tratamiento, si usted tiene dependencia física a la morfina puede precipitar en un síndrome de abstinencia.
También pueden presentarse síntomas de abstinencia después de la administración de un antagonista opiáceo (naloxona o naltrexona) o de un agonista/antagonista (pentazocina).
Este medicamento únicamente debe ser usado por médicos expertos y deben estar disponibles en todo momento los aparatos necesarios para la respiración artificial así como un antagonista opiáceo.
Su médico tendrá en cuenta:
- Cuando utilice la vía intravenosa, que usted permanezca tumbado para reducir los efectos adversos.
- Cuando utilice la vía epidural e intratecal, utilizar una aguja de dimensiones apropiadas así como la correcta colocación de la aguja y del catéter en el espacio epidural.
Su médico inyectará lentamente en la región lumbar realizando una aspiración para reducir el riesgo de administración intravascular accidental.
Uso en deportistas
Se informa que este medicamento contiene un componente que puede dar un resultado analítico de control del dopaje como positivo.
Otros medicamentos y Morfina B. Braun
Comunique a su médico o farmacéutico que está utilizando, ha utilizado recientemente o podría tener que utilizar cualquier otro medicamento.
La administración de morfina junto con los siguientes medicamentos puede hacer necesario modificar la dosis de alguno de ellos.
Es importante que informe a su médico si utiliza alguno de los siguientes medicamentos:
- antidiarreicos,
- medicamentos para disminuir la tensión arterial (antihipertensivos),
- antimuscarínicos (ya que pueden aumentar el riesgo de estreñimiento grave),
- antidepresivos del grupo de inhibidores de monoamino-oxidasa (IMAO),
- naltrexona,
- rifampicina, por ejemplo, para tratar la tuberculosis,
- gabapentina y pregabalina para el tratamiento de la epilepsia y del dolor causado por problemas nerviosos (dolor neuropático),
- el uso concomitante de morfina y sedantes como benzodiazepinas u otros medicamentos relacionados aumenta el riesgo de somnolencia, dificultad para respirar (depresión respiratoria), coma y puede ser potencialmente mortal. Por este motivo, solo se debe considerar el uso concomitante cuando no sean posibles otras opciones de tratamiento. Sin embargo, si su médico le prescribe morfina junto con medicamentos sedantes, deberá limitar la dosis y la duración del tratamiento concomitante. Informe a su médico de todos los medicamentos sedantes que esté tomando y siga de forma estricta las recomendaciones de su médico acerca de la dosis. Puede ser útil informar a los amigos o familiares para que reconozcan los signos y síntomas indicados anteriormente. Póngase en contacto con su médico si tiene estos síntomas,
- algunos medicamentos utilizados en el tratamiento de coágulos sanguíneos (por ejemplo, clopidogrel, prasugrel, ticagrelor) pueden tener un efecto retardado y reducido cuando se toman junto con morfina.
Existe otro grupo de medicamentos que puede aumentar los efectos de la morfina. En este caso, su médico ajustará la dosis de ambos medicamentos:
- medicamentos que producen depresión del sistema nervioso central, porque pueden potenciar los efectos de depresión respiratoria e hipotensión,
- bloqueantes neuromusculares ya que pueden prolongarse los efectos de dificultad respiratoria,
- medicamentos analgésicos (para el dolor) agonistas de los opiáceos, ya que pueden aparecer efectos aditivos en la depresión respiratoria y en la disminución de la tensión arterial,
- pentazocina, nalbufina y butorfanol.
En caso de que usted esté recibiendo tratamiento con medicamentos como buprenorfina y naloxona pueden disminuir los efectos de morfina.
En caso de duda, consulte a su médico o farmacéutico.
Embarazo y lactancia
Si está embarazada o en periodo de lactancia, o cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.
Su médico valorará la relación riesgo-beneficio ya que la morfina atraviesa la placenta. El uso regular durante el embarazo puede producir dependencia física en el feto, lo que ocasiona síntomas de abstinencia en el recién nacido como por ejemplo convulsiones, irritabilidad, llanto excesivo, temblores, reflejos hiperactivos, fiebre, vómitos, diarrea, estornudos y bostezos, que deben ser tratados por un médico.
La morfina se excreta en la leche materna. Aunque no se han descrito problemas en humanos, se desconocen los posibles efectos sobre el lactante por lo que su médico valorará si discontinuar o proseguir con la lactancia.
Conducción y uso de máquinas
No conduzca o maneje herramientas o máquinas porque este medicamento puede provocar somnolencia.
Morfina B. Braun contiene sodio
Este medicamento contiene menos de 1mmol (23 mg) de sodio por ampolla; esto es, esencialmente “exento de sodio”.