No tome Lorazepam Aurovitas
• si es alérgico a lorazepam, a las benzodiazepinas o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6).
• si tiene problemas respiratorios graves, por ejemplo, enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
• si tiene debilidad muscular anormal (miastenia gravis).
• si tiene problemas graves de hígado.
• si sufre problemas respiratorios cuando está dormido (síndrome de apnea del sueño).
• en caso de intoxicación aguda con alcohol o depresores que afecten el Sistema Nervioso Central (SNC) (por ejemplo, pastillas para dormir o analgésicos, medicamentos para el tratamiento de trastornos mentales, como antipsicóticos, antidepresivos y litio).
• si es menor de 6 años.
Advertencias y precauciones
Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar lorazepam si:
• tiene problemas para controlar sus movimientos (ataxia espinal o cerebelosa).
• sufre problemas respiratorios, por ejemplo, enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
• tiene problemas de riñón o hígado.
• padece un problema ocular llamado glaucoma, p. ej., alta presión dentro del ojo.
• abusa o ha abusado en el pasado de drogas o alcohol.
• tiene un trastorno de personalidad; puede significar que tiene una mayor probabilidad de volverse dependiente de lorazepam.
• ha sufrido depresión anteriormente, ya que podría volver a aparecer durante el tratamiento con lorazepam.
• sufre depresión, ya que el lorazepam puede aumentar los sentimientos o pensamientos suicidas que pueda tener.
• es un paciente de edad avanzada, ya que es más probable que sufra caídas.
• tiene presión arterial baja.
Algunos pacientes han experimentado pensamientos suicidas mientras tomaban medicamentos que contienen lorazepam, especialmente si ya están deprimidos. Si está deprimido, tiene miedos u obsesiones irracionales, ha comenzado a experimentar pensamientos de suicidio o daño hacia sí mismo, informe a su médico de inmediato.
Al inicio del tratamiento, su médico controlará su respuesta individual a este medicamento, de modo que se pueda detectar una posible sobredosis lo antes posible. Si es un niño, o un paciente mayor o debilitado, puede mostrar una respuesta más sensible al efecto de lorazepam. Por tanto, la terapia se debe controlar con más frecuencia.
Si sufre disfunción de los riñones o del hígado, tiene insuficiencia cardíaca y/o presión arterial baja (hipotensión), puede tener una mayor sensibilidad al efecto de este medicamento; lo mismo se aplica si es una persona de edad avanzada. Puede correr un mayor riesgo de sufrir caídas, especialmente al levantarse por la noche.
Puede sufrir una encefalopatía hepática (enfermedad cerebral debida a un daño en el hígado) con el uso de lorazepam. Por tanto, lorazepam no se debe utilizar en pacientes con insuficiencia hepática grave y/o encefalopatía hepática.
Puede observar pérdida de memoria durante el tratamiento con lorazepam.
Cuando se tome el comprimido antes de dormir, se debe asegurar de que va a poder dormir de forma ininterrumpida (alrededor de 7-8 horas). Si sigue esta recomendación, normalmente evitará los efectos secundarios a la mañana siguiente (por ejemplo, cansancio, disminución de la capacidad de reacción).
Pídale a su médico que le dé instrucciones más detalladas sobre cómo llevar su vida cotidiana, teniendo en cuenta su estilo de vida particular (por ejemplo, la profesión).
Se han notificado casos poco frecuentes de reacciones paradójicas con el uso de benzodiazepinas, tales como ansiedad, estados de agitación, delirio, excitabilidad, comportamiento agresivo, trastornos del sueño, excitación sexual, alucinaciones, psicosis (ver sección 4). Estas reacciones son más probables si usted es un niño o un paciente de edad avanzada. El tratamiento con lorazepam debe interrumpirse si se producen reacciones paradójicas.
Con el uso de benzodiazepinas, incluido lorazepam, puede producirse una depresión enfermedad respiratoria potencialmente mortal.
Al tomar este medicamento existe un riesgo de dependencia, que aumenta con la dosis y la duración del tratamiento y también en pacientes con antecedentes de alcoholismo y abuso de drogas. Por lo tanto, debe tomar lorazepam durante el menor tiempo posible (ver sección 4).
Si después de unas semanas observa que el medicamento no está funcionando tan bien como al inicio del tratamiento, debe consultar con su médico.
El tratamiento con lorazepam se debe suspender gradualmente para evitar síntomas de abstinencia. Ver la sección 3 “Si interrumpe el tratamiento con Lorazepam Aurovitas”.
Se han notificado reacciones alérgicas graves con el uso de benzodiazepinas. Se han notificado casos de hinchazón de la piel y/o las mucosas que afectan a lengua, laringe o región de las cuerdas vocales (angioedema) en pacientes después de tomar la primera dosis o dosis posteriores de benzodiazepinas. Algunos pacientes han experimentado otros síntomas mientras tomaban benzodiazepinas, como dificultad para respirar (disnea), hinchazón de la garganta o sentir náuseas y vomitar.
Algunos pacientes tuvieron que ser tratados de forma urgente. Si se presentan estos síntomas, informe inmediatamente a su médico o vaya al hospital de inmediato. Pueden bloquearse las vías respiratorias, lo que puede resultar mortal.
Niños y adolescentes
Lorazepam no se debe administrar a niños y adolescentes menores de 18 años, a no ser que sea necesario de forma urgente como sedación antes de una cirugía o antes de procedimientos de diagnóstico. Lorazepam está contraindicado en niños menores de 6 años. Puede encontrar más información en la sección 3.
Otros medicamentos y Lorazepam Aurovitas
Informe a su médico o farmacéutico si está tomando, ha tomado recientemente o pudiera tener que tomar cualquier otro medicamento, en particular:
• Medicamentos para la narcolepsia (somnolencia excesiva durante el día y ataques de sueño) con cataplejía (por ejemplo, oxibato de sodio).
• Medicamentos para tratar el VIH (por ejemplo, zidovudina).
• Medicamentos para tratar delirios o alucinaciones (por ejemplo, clorpromazina, loxapina o clozapina).
• Medicamentos para favorecer la digestión (por ejemplo, antiácidos, cisaprida u omeprazol).
• Un medicamento para controlar las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia llamado nabilona.
• Medicamentos para el tratamiento de la adicción (por ejemplo, lofexidina y disulfiram).
• Analgésicos fuertes (por ejemplo, metadona, tramadol, codeína, morfina).
• Medicamentos que se usan para tratar la tuberculosis, como isoniazida.
• Antibióticos, como eritromicina.
• Medicamentos para tratar la presión arterial alta (por ejemplo, inhibidores de la ECA, alfa-bloqueantes, antagonistas del receptor de angiotensina II, antagonistas de los canales de calcio, bloqueadores de neuronas adrenérgicas, betabloqueantes, moxonidina, nitratos, hidralazina, minoxidil, nitroprusiato de sodio y diuréticos).
• Medicamentos utilizados para tratar el asma (por ejemplo, teofilina).
• Relajantes musculares (por ejemplo, baclofeno y tizanidina).
• Otros sedantes (por ejemplo, barbitúricos o antihistamínicos).
• Otros medicamentos utilizados para tratar la ansiedad.
• Medicamentos utilizados para tratar la depresión.
• Antihistamínicos para la alergia.
• Medicamentos para la enfermedad de Parkinson, por ejemplo, levodopa.
• Medicamentos para la epilepsia (por ejemplo, fenobarbital o valproato/ácido valproico).
• Un medicamento para la gota llamada probenecid.
• Anticonceptivos que contienen estrógenos.
• Medicamentos que afectan las enzimas hepáticas (por ejemplo, cimetidina, esomeprazol, rifampicina, ketoconazol, itraconazol).
Si se usa lorazepam al mismo tiempo que otros medicamentos depresores del sistema nervioso central (por ejemplo, agentes psicotrópicos, medicamentos para dormir, sedantes, anestésicos, betabloqueantes, analgésicos de tipo opiáceo, antihistamínicos sedantes, antiepilépticos), se puede producir una interacción, produciendo efectos depresores sobre el sistema nervioso central aditivos.
El uso concomitante de lorazepam y opiáceos (por ejemplo, analgésicos potentes, algunos medicamentos para la tos y medicamentos para la terapia de sustitución) aumenta el riesgo de somnolencia, dificultad para respirar (depresión respiratoria), coma y puede ser potencialmente mortal. Por este motivo, el uso simultáneo sólo se debe considerar cuando no sean posibles otras opciones de tratamiento.
Sin embargo, si su médico le prescribe lorazepam junto con opioides, le debe limitar la dosis y la duración del tratamiento simultáneo. Informe a su médico sobre todos los medicamentos opioides que esté tomando y siga atentamente la dosis recomendada por su médico. Podría ser útil informar a amigos o familiares para que estén atentos a los signos y síntomas indicados anteriormente. Póngase en contacto con su médico si experimenta dichos síntomas.
El efecto de los medicamentos para reducir la tensión muscular (relajantes musculares) y los analgésicos puede aumentar.
Si se usa lorazepam al mismo tiempo que clozapina, se puede producir sedación intensa, salivación excesiva y alteración de la coordinación del movimiento.
La administración de lorazepam al mismo tiempo que el ácido valproico/valproato de sodio puede aumentar los niveles de lorazepam en la sangre. Si se usa el ácido valproico/valproato de sodio al mismo tiempo, la dosis de lorazepam se debe reducir aproximadamente a la mitad.
La administración de lorazepam al mismo tiempo que probenecid puede acelerar el inicio de la acción o prolongar el efecto de lorazepam. Si se usa al mismo tiempo que probenecid, la dosis de lorazepam se debe reducir a la mitad.
El uso de teofilina o aminofilina puede reducir el efecto sedante de lorazepam.
Toma de Lorazepam Aurovitas con alimentos, bebidas y alcohol
Debe evitar beber alcohol, ya que el alcohol puede alterar y aumentar los efectos de lorazepam de una manera impredecible.
Debe evitarse el zumo de pomelo y las bebidas que contienen cafeína, ya que pueden afectar a la forma de actuar de lorazepam.
Embarazo y lactancia
Embarazo
Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.
No se recomienda el uso de lorazepam durante el embarazo. Su médico decidirá si debe interrumpir el tratamiento.
Si toma lorazepam durante el primer trimestre del embarazo: numerosos datos no han demostrado la aparición de malformaciones con las benzodiazepinas. Sin embargo, algunos estudios han descrito un riesgo potencialmente mayor de desarrollar hendiduras del labio o del paladar en recién nacidos, en comparación con el riesgo en la población general. El labio leporino o el paladar hendido es una malformación congénita causada por la fusión incompleta del paladar y el labio superior. De acuerdo con estos datos, la incidencia de hendidura del labio o del paladar en recién nacidos es inferior a 2/1.000 tras la exposición a benzodiazepinas durante el embarazo, mientras que la tasa esperada en la población general es de 1/1.000.
Si toma lorazepam en el segundo y/o tercer trimestre del embarazo, se puede producir una disminución del movimiento fetal y variabilidad en la frecuencia cardíaca fetal.
Si toma lorazepam al final del embarazo, informe al equipo médico, y es posible que se controle al recién nacido: puede aparecer debilidad muscular (hipotonía axial), dificultades para alimentarse (trastornos de la succión que causan un bajo aumento de peso), hiperexcitabilidad, inquietud o temblor en el recién nacido. Estos trastornos son reversibles. A dosis altas, también puede aparecer insuficiencia respiratoria o apnea, y una disminución de la temperatura corporal (hipotermia) en los recién nacidos.
Lactancia
Debido a que lorazepam pasa a la leche materna y podría causar sedación e incapacidad para mamar en su bebé, no debe tomar este medicamento durante la lactancia.
Conducción y uso de máquinas
Incluso si toma lorazepam como se le indica, debe esperar que sus habilidades de reacción se vean afectadas, especialmente durante los primeros días de tratamiento. En este caso, no podrá reaccionar lo suficientemente rápido ante eventos inesperados y repentinos. No conduzca un automóvil o cualquier otro vehículo. No utilice herramientas o máquinas eléctricas peligrosas. No trabaje sin un punto de apoyo seguro. En particular, recuerde que el alcohol perjudicará aún más su capacidad de reacción.
La decisión sobre hasta qué punto es posible conducir u otras actividades peligrosas será tomada por su médico, teniendo en cuenta la respuesta individual y su dosis.
Lorazepam Aurovitas contiene lactosa
Si su médico le ha indicado que padece una intolerancia a ciertos azúcares, consulte con él antes de tomar este medicamento.