No use Kisunla
- si es alérgico a donanemab o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6).
- si ha sufrido anteriormente sangrado en el cerebro o si la resonancia magnética (RM) muestra pequeñas zonas de sangrado o líquido en el cerebro.
- si presenta un trastorno hemorrágico no adecuadamente controlado.
- si está en tratamiento con medicamentos para prevenir la formación de coágulos en la sangre (anticoagulantes).
- si presenta alteraciones o daño en la sustancia blanca del cerebro, el tejido de color claro que contiene las fibras nerviosas (estructuras en forma de hilo).
- si padece hipertensión arterial no adecuadamente controlada.
- si no puede someterse a una RM porque tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia), lleva implantes metálicos o le han implantado un dispositivo metálico para el control del ritmo cardíaco (marcapasos).
Advertencias y precauciones
Consulte a su médico, farmacéutico o enfermero antes de empezar a usar Kisunla.
Reacciones relacionadas con la perfusión
Informe de inmediato al profesional sanitario que le administra Kisunla si sufre alguna reacción alérgica durante la perfusión (goteo) de Kisunla o poco después. Estos síntomas incluyen enrojecimiento, escalofríos, ganas de vomitar, vómitos, sudoración, dolor de cabeza, opresión en el pecho, dificultad para respirar y alteraciones de la tensión arterial (ver también la sección 4, Posibles efectos adversos).
Anomalías de Imagen Relacionadas con el Amiloide (ARIA)
Kisunla puede causar un efecto adverso llamado anomalías de imagen relacionadas con el amiloide (ARIA). Existen dos tipos de ARIA:
- Acumulación de líquido en una o varias zonas del cerebro (ARIA-E).
- Presencia de zonas de sangrado en el cerebro o en la superficie del cerebro (ARIA-H).
La ARIA es un efecto adverso que se produce normalmente en las etapas iniciales del tratamiento, generalmente en las primeras 24 semanas. La mayoría de las personas no presentan síntomas. Sin embargo, durante el tratamiento con Kisunla se han producido casos de ARIA que causaron síntomas graves; algunos de ellos mortales. Normalmente, estos casos ocurrieron en las primeras 12 semanas de tratamiento.
Los síntomas de ARIA incluyen dolor de cabeza, confusión, ganas de vomitar, vómitos, pérdida de equilibrio, mareo, temblor, alteraciones de la visión, alteraciones del habla, convulsiones (ataques).
Informe a su médico inmediatamente si desarrolla síntomas que pudieran ser signos de ARIA.
La ARIA es visible en una RM del cerebro. Su médico le programará estudios de RM en los 6 meses anteriores al inicio del tratamiento, antes de la segunda dosis, antes de la tercera dosis, antes de la cuarta dosis y antes de la séptima dosis. Se debe realizar una RM antes de la duodécima dosis (al año de tratamiento) si usted es portador de una copia del gen ApoE ε4 o si presentó ARIA durante el tratamiento. Si presenta síntomas de ARIA, se pueden realizar resonancias adicionales en cualquier momento durante el tratamiento.
En función de los resultados de la RM, su médico puede interrumpir el tratamiento con Kisunla. Esta interrupción puede ser temporal o permanente.
Factores genéticos de riesgo para ARIA
Algunas personas son portadoras de un gen determinado llamado apolipoproteína E4 (ApoE ε4). Estas personas pueden tener un mayor riesgo de desarrollar ARIA. Su médico comprobará si es usted portador de ApoE ε4 antes de iniciar el tratamiento con Kisunla.
Otros factores de riesgo para ARIA
Las personas que hayan sufrido una hemorragia en el cerebro con anterioridad pueden tener un mayor riesgo de desarrollar ARIA. Su médico le hará una RM para comprobar si este es su caso antes de iniciar el tratamiento con Kisunla.
Pruebas de detección de tau
Su médico podría realizarle una prueba de detección de tau, si lo considera necesario. La proteína tau es una proteína del cerebro que también interviene en la enfermedad de Alzheimer y a partir de un determinado nivel de esta proteína, Kisunla podría tener mejores resultados.
Niños y adolescentes
Kisunla no se debe usar en niños y adolescentes menores de 18 años de edad. No se ha estudiado en este grupo de edad.
Síndrome de Down
No se debe administrar Kisunla en pacientes con síndrome de Down con enfermedad de Alzheimer asociada. No se ha investigado su uso en estos pacientes.
Otros medicamentos y Kisunla
Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando, ha utilizado recientemente o pudiera tener que utilizar cualquier otro medicamento.
Especialmente, informe a su médico o farmacéutico antes de que le administren Kisunla si está tomando medicamentos para prevenir la formación de coágulos en la sangre (llamados anticoagulantes). No se debe usar Kisunla con estos medicamentos.
Embarazo y lactancia
Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento. Se desconocen los efectos de Kisunla en mujeres embarazadas. Se debe evitar el uso de Kisunla durante el embarazo.
Conducción y uso de máquinas
Algunos efectos adversos de Kisunla, como los síntomas de ARIA (por ejemplo, alteraciones visuales, alteraciones de la consciencia y ataques) pueden afectar a la capacidad de un paciente para conducir y usar máquinas.
Kisunla contiene sodio
Este medicamento contiene 46 mg de sodio (componente principal de la sal de mesa/para cocinar) en cada 1 400 mg. Esto equivale al 2 % de la ingesta diaria máxima de sodio recomendada para un adulto. Antes de administrarle Kisunla, se mezcla con una solución que puede contener sodio. Consulte con su médico si sigue una dieta baja en sal.
Kisunla contiene polisorbato 80
Este medicamento contiene 16 mg de polisorbato 80 en cada dosis de 1 400 mg de medicamento equivalente a aproximadamente 0,23 mg/kg. Los polisorbatos pueden causar reacciones alérgicas. Informe a su médico si tiene cualquier alergia conocida.
Tarjeta para el paciente
Su médico le entregará una tarjeta para el paciente que contiene información de seguridad importante. Es imprescindible que lleve esta tarjeta consigo en todo momento y que se la enseñe a su acompañante o cuidadores. La tarjeta de información para el paciente se debe mostrar a otros profesionales sanitarios que intervengan en su tratamiento, incluso en situaciones de emergencia.